Internet: menos peligroso que mono con navaja
“Full conectado”. Así es como se promociona en las publicidades de las micros un preuniversitario x. Profesores virtuales, materias a tu mail y pruebas online. Hace menos de 10 años esto hubiera sido no sólo una exageración, sino que también un insulto para los profesores de aulas. Por suerte, el uso de Internet para muchos ya pasó de ser una simple herramienta de ocio para convertirse en una herramienta de trabajo que ha transformado notablemente la forma en que interactuamos con el resto.
Al parecer, el incisivo uso de esta nueva arma del siglo XXI, ha traído consigo ciertas preocupaciones para algunos escépticos. El periodista José Saramago se ha preocupado específicamente de aquella progresión abismante que ha sufrido el mundo virtual, creyendo que algunos pueden “perderse” en la inmensidad de esta nueva galaxia llamada Web.
Internet, querido y odiado por algunos, muestra su peor y mejor faceta según queramos. Ciertamente existen riesgos como en todo orden de cosas, pero hay aspectos en los que es exagerado pensar en la pérdida de la razón de los usuarios, que tras los ojos de Saramago se traduce en seres “pasivos, inertes, hasta cómplices”, calificaciones bastante alejadas de la realidad actual, que tal vez sólo son válidas para la web 1.0, contexto en el que el periodista desarrolla su hipótesis, considerando que en el año que se escribió el texto (2000) aún no se explotaba el feedback como uno de los principales recursos para la actividad online.
Sin duda, la escena ha cambiado, no sólo por la irrupción de las redes sociales en nuestra vida, sino que por la nueva “necesidad” de estar conectados. Queremos saber desde qué hace Juanito, hasta cuántos grados tuvo el último sismo. Todo nos los dice la Web, y lejos de “deshumanizarnos” como nos señala Saramago, volcamos nuestra recolección de información en otras páginas porque queremos que otros se enteren, y luego lo comentamos en persona. Es ahí donde implícita o inconcientemente usamos Internet como una herramienta, pero difícilmente como un lúgubre subterráneo alejado del mundo real.
El punto indiscutible de la apuesta del periodista, es la necesidad de aprender a buscar información. Cualquier usuario principiante puede desconocer cómo organizar sus búsquedas o encontrar toneladas de información sobre un tema, sin embargo, se requiere el mismo mecanismo que se tiene ante los vicios: saber cuándo detenerse y para ello, se necesita estar bastante envuelto en el asunto. En otras palabras, la experiencia es la mejor arma para manejar la Web como lo hacíamos con el tetris. Si no nos atrevemos, no cruzamos el río, o mar, en este caso.
A continuación, un video explicativo. Bienvenidos a la Web 2.0
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