Usabilidad: trabajo en equipo
Contrariamente a lo que muchos podría creer, la tarea de hacer un sitio Web con características lo suficientemente atractivas para que se cumplan los principales fines a la hora de navegar por él (que el usuario regrese y que pueda utilizarlo fácilmente) no está sólo en manos de algunos expertos informáticos, diseñadores o arquitectos de la información, sino que también se necesita de la participación activa de quien, al fin y al cabo, utilizará la página para satisfacer alguna necesidad de la vida real.
En primer lugar, es necesario utilizar el término Usabilidad, para condensar en esa palabra las caracterísiticas que hacen a un sitio Web fácil de usar y que deje a cualquier cibernauta con ganas de volver. En términos más formales, la guía de la Web 2.0 del Gobierno de Chile, la define como: “la medida de la calidad de la experiencia que tiene un usuario cuando interactúa con un producto o sistema”, pero existen versiones más simples (realmente usables, por lo demás) como la de Yusef Hassan, quien señala: “la usabilidad es la disciplina que estudia la forma de diseñar Sitios Web para que lo usuarios puedan interactuar con ellos de la forma más fácil, cómoda e intuitiva posible”, ¿quedó claro, verdad?
Ahora bien, para lograr que un sitio sea usable, existen diversas formas de medición de usabilidad, por ejemplo, el Test Heurístico es un método creado por Jakob Nielsen donde se pretende identificar algunos de los 249 problemas de usabilidad más recurrentes que Nielsen detectó en los sitios Web, a través de 5 expertos evaluadores que posteriormente emiten un informe descriptivo con el fin de buscar métodos de solución a los problemas identificados.
Pero lo más destacable es considerar el verdadero “trabajo en equipo”, vale decir, en donde participen tanto quienes hacen el sitio, como quienes lo utilizarán. El Test de Usuario comprueba qué tan usable es un sitio colocando a un usuario frente a un computador y solicitándole que ejecute diversas tareas, el grado de facilidad con la que éste pueda realizar lo encomendado, será el nivel de usabilidad con la que cuenta el sitio.
Por otro lado, también existe la Metodología de Alan Cooper, quien propone fijar escenarios y personajes. Cada personaje, es pensado acorde a las características del sitio, es decir, se imagina a un joven en una página de conciertos y a un jubildado en la página de pago de pensiones. En el fondo, se piensa para qué una determinada persona usará el sitio, y se intenta responder lo más satisfactoriamente posible a esa necesidad.
Lo anteriormente señalado permite concluir que para que todo sitio Web se jacte de su Usabilidad, no sólo debe tener la mejor interfaz y contar con los mejores diseñadores, ingenieros o Arquitectos de la Información, sino que también debe trabajar para y por el usuario, porque al fin y al cabo, si el viejito pascuero no lee las cartas, no sabe qué regalarle a los niños.
Material de interés:
+ Twitter de Yusef Hassan aquí
+ Video explicativo sobre los conceptos tratados en esta entrada (ver video abajo)
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